Pérdidas pecuniarias vinculadas a hipotecas

Las razones para formalizar una póliza de vida cuando se suscribe un préstamo hipotecario son evidentes. La amortización de un préstamo hipotecario es una de las operaciones más importante que afrontamos en nuestra vida, por lo tanto, es necesario estar cubiertos frente al fallecimiento o la invalidez y así permitirnos afrontar el pago de las cuotas mensuales.

Hay otros riesgos que debemos tener en cuenta, como los seguros de pérdidas pecuniarias vinculados a los préstamos hipotecarios.

Cubren aquellas circunstancias que provocan que durante un tiempo no podamos abonar las cuotas de la hipoteca todos los meses, siendo uno de esos motivos el desempleo.

Un estudio sobre estos seguros apunta que la prestación media por estos compromisos es de aproximadamente 1.250-€, situando la media en 683-€.

Por tanto, en muchos casos este tipo de seguro sale al rescate de la unidad familiar o de la persona.

De las prestaciones estudiadas, 6 de 10 se produjeron entre 2 y 5 años después de formalizarse el préstamo. Esto nos demuestra que este tipo de seguro esta también indicado ante lo inesperado, ya que son plazos muy cortos entre el momento de la formalización de la hipoteca y cuando se produce el siniestro que llevó al impago de las cuotas. Se puede decir que según el estudio realizado, el beneficiario de estos seguros es una persona joven, 3 de cada 4 son menores de 45 años.

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